MINIMALISMO: 10 COSAS QUE PUEDES ELIMINAR YA

Uno de los aspectos que más me interesa del minimalismo es todo lo que no se ve. A primera vista puede parecer una filosofía totalmente superficial de gente a la que se le ha ido un poco la pinza y quieren creerse especiales por dejar ir casi todas las cosas materiales que tienen, pero es un pensamiento totalmente erróneo. Las bolsas llenas de cosas que salen de casa es lo que vemos, pero hay mucho más detrás. Cuando decides dejar ir 40 bolsas con cosas (parece imposible pero creedme, son más o menos las bolsas que salieron de mi habitación) estás dejando ir mucho más. Estás dejando libre el espacio físico que ocupaban y lo que es más importante, el espacio mental. Estás recuperando el tiempo que malgastabas limpiándolas, ordenándolas, quejándote por no tener sitio para todo, por no tener un armario o una habitación más grande, sintiéndote mal por haberte comprado un vestido que solo has puesto una vez o una camiseta que todavía lleva la etiqueta y tienen ya un año, calculando todo el dinero que has invertido en cosas para no usarlas, etc. En el momento en el que el objeto, que no es más que la representación fisica de todos esos pensamientos desaparece, todo lo demás desaparece con él. Cuando detectas que es lo esencial para ti y eliminas todo lo demás, la paz y el espacio vuelve a tu mente. Puedes apreciar las cosas que realmente quieres y puedes tener espacio para lo que realmente importa.

 

” Solo después de perderlo todo somos libres de hacer cualquier cosa” 

Tyler Durden (El club de la lucha)

 

Nosotros no vamos a ser tan radicales como Tyler ( aunque si quieres, adelante) pero os voy a hacer una lista con 10 cosas que si os parais a reflexionar sobre si realmente os aportan algo o no, es posible que podáis dejar ir ahora mismo:

 

1. MATERIAL DEL COLEGIO, INSTITUTO, UNIVERSIDAD. 

Yo tenía incluso libros de infantil. Lo juro. Mi madre los tenía guardados como si fueran tesoros. Y sí, son muy tiernos, muy entrañables y me traen un montón de recuerdos bonitos pero no puedo ir por el mundo cargando con mis recuerdos materiales de infantil. Los recuerdos que tengo en mi mente cumplen la misma función sin necesidad de ocupar un papel que podría tener una mejor vida reciclado. Los libros del colegio, lo mismo y los apuntes de la Universidad y manuales, también. Sé que ahora mismo me estaréis diciendo que estoy loca y que las cosas de la Universidad no las podéis dejar ir porque puede que un día, dentro de 20 años, vayáis a necesitar consultar una de las mil hojas que tenéis, y además ese contenido no va a estar desactualizado, vais a saber donde está sin necesidad de buscarlo durante dos días y vais a recurrir a él y no a internet porque justo esa página de sabiduría, no está en internet. ¿Quién es el loco ahora, eh? Si al revisar los apuntes o manuales encuentras alguno que cumpla con todas las condiciones planteadas en la muy posible hipótesis que he plasmado más arriba, puedes quedártelo sin problemas. El resto, déjalo ir. En serio, hazme caso. Cuando te mudes me darás las gracias.

Yo no tengo nada de mi etapa educativa. De hecho no tengo absolutamente nada de mi etapa universitaria porque ver el logo de ese lugar me producía taquicardias y aunque esto hizo que fuese muy fácil donarlo todo al contenedor azul si no tuviese esos recuerdos negativos, lo hubiese liberado todo de igual modo. Y de momento no he necesitado nada.

 

2. MANUALES DE INSTRUCIONES. 

Esta es muy fácil. ¿Cuándo has consultado alguno de los cientos de manuales que tienes en tu casa? Nunca (de hecho, que levante la mano el que sepa donde tiene el manual que necesita consultar). ¿Por qué? Porque cuando tienes alguna duda sobre algo o acudes a “San Google” o llamas al fabricante. Es más, es posible que si te paras a revisar los que tienes, tendrás incluso manuales de aparatos que ya no tienes o que tienes pero llevas sin usar años en cuyo caso, lo mejor que puedes hacer es librarte de ambos. El manual al contenedor azul, y el aparato al punto limpio más cercano. Espacio everywhere.

 

3. PILAS, CDs, DVDs, CINTAS, CARTUCHOS DE TINTA.

Todos tenemos por casa como elemento de decoración pilas gastadas y posiblemente cartuchos de tinta que un día prometimos reciclar. Pues amigos, ese día ha llegado. Y puedes aprovechar el viaje para reciclar también CDs y DVDs que no usas aunque pienses que dentro de 20 años, justo después de consultar la duda en tus manuales de la universidad, va a apetecerte escuchar ese CD que tienes en algún lugar de la casa y que te compraste en tu tierna adolescencia. Si quieres escuchar una canción en especifico o un disco, vas a acudir a Youtube o a Spotify y todos lo sabemos. Si los usas no pasa nada, sigue con ellos. Tengo un amigo que escucha todas las semanas sus CDs de música clásica y es algo que no tiene que dejar ir (pero ahí esta la clave, los usa).

Es una pena no tener una foto del momento en el que llevé a reciclar más de 40 CDs y DVDs. Estuve unos cinco minutos insertándolos por la rendija y preguntándome por qué no era más grande para poder meterlos de cuatro en cuatro y que no me alcanzase la vejez allí.

4. CREMAS, MAQUILLAJE Y DEMÁS COSMÉTICOS CADUCADOS. 

Esto ya no es una cuestión de ecología ni minimalismo, es una cuestión de salud y de seguridad. No eches nada caducado a tu cuerpo. Dejarlo ir sin ningún tipo de dolor y apuntalo en la lista de cosas que no necesitas comprar porque no usas y es tirar el dinero.

 

5. CABLES. 

No sé de donde salen tantos cables ni porqué misterios de la vida se van acumulando pero yo llevé una bolsa entera al punto limpio y os puedo jurar que el 80% ni sabía a que aparato correspondían ni para qué servían. Es como los cargadores de los móviles, de lectores electrónicos y demás. Yo desde aquí propongo que si usan el cargador universal que todos tenemos que es un simple usb con su adaptador dejen de darlos con el producto en cuestión porque es producir cables por producir (y colecionar cables por colecionar porque todos sabemos que el nuevo que nos han dado, aunque sea el número veinte para la colección, no lo vamos a tirar porque no vaya a ser que perdamos los otros diecinueve).

 

6. REVISTAS, PERIÓDICOS, FOLLETOS. 

Es precioso tener guardados los periódicos de cuando eras una fan acérrima de la selección y lloraste una semana cuando ganó la Eurocopa y el Mundial (si, los tenía guardados) pero no te merece la pena cargar con esos objetos materiales. Ni con las revistas que llevas dos años sin mirar, ni los folletos que jamás miras. Si hay algo en ellos que te interesa, te gusta o quieras conservar, puedes recortarlo y a una cajita o carpeta, el resto: al contenedor azul para ayudar a frenar la tala indiscriminanda de árboles.

 

7. TARJETAS.

Yo era la chica de las tarjetas. Tenía tarjetas de todas las tiendas porque claro, cada vez que ibas a una a comprar te la ofrecían ofrecientote poder acumular puntos y mágnificos descuentos. En todos los años que las tuve, no las volví a usar por lo que acabaron todas cortadas y en la basura. Solo guardo una, de una librería de Asturias que si uso. Menos peso en la cartera. De hecho, me fastidia tener tantas tarjetas necesarias: dni, tarjeta sanitaria, biblioteca, trasnporte, de crédito o débito. ¿Por qué no una tarjeta universal a la que podamos añadir funciones o por qué no dejamos de dar tarjetas y pasa a funcionar todo a través del móvil? No sé, alguna alternativa habrá a tanto plástico tarjetil.

8. PENDIENTES, CALCETOS, MEDIAS, Y DEMÁS COSAS QUE LLEVEN PAREJA Y LA HAYAN PERDIDO.

No, no va a aparecer. Duele, pero es mejor decir adiós.

 

9. ROPA, CALZADO Y ACCESORIOS QUE NO NOS VALGAN O ESTÉN ROTOS. 

En este tema profundizaremos más adelante y os develaré las maravillas del “armario cápsula” (buscadlo en internet y descubriereis la solución al “no tengo ropa” y al “no sé que ponerme”) pero la ropa que no te vale ahora no te va a valir en ese futuro hipotético dentro de 20 años. Y lo que está roto, a no ser que te guste llevar la ropa rota y lo uses, lo mejor que puedes hacer es llevarlo a reciclar.

 

10. LA TELEVISIÓN. 

Para mi es el más sencillo y lo mejor que puedes hacer con ese aparato. Si todos jubilásemos a nuestras televisiones ganaríamos en paz mental, relajación, salud y tiempo. No hay nada bueno y en caso de que haya algo lo puedes encontrar en internet. Profundizaré en esto en un futuro pero a día de hoy, todavía le pido matrimonio cada mañana a la Sandra del pasado que decidió desenchufar ese aparato para siempre.

 

 

Y como consejo final, el mejor modo de ponerse manos a la obra con estas 10 categorías de cosas es el humor, como he hecho yo en esta entrada. Reírnos de nuestros síndrome de Diógenes es algo muy saludable . De verdad, guardamos cosas por guardar y cuando te paras a pensarlo te das cuenta de lo tonto que es guardar cosas en un país desarrollado, en el que si necesitas algo puedes tenerlo en cinco minutos, simplemente por un “por si acaso” inexistente. Se suele usar una regla muy simple de: si no lo has usado en un mes, no lo vas a usar (salvo cosas que se usan por temporadas), y en caso de duda, guárdalo en una caja un mes, y si al mes ni siquiera recuerdas lo que había en ella, simplemente déjalo ir. No recuerdo ni el 10% de las cosas que iban en esas 40 bolsas que dejé ir y no he necesitado ninguna. De hecho, el librarme de ellas ha hecho que a día de hoy no necesite prácticamente nada y tenga sitio para lo que de verdad importa. Os iré proponiendo retos y trucos que han usado otros minimalistas y que hacen de esto algo mucho más divertido (en el correo de este domingo prometo que las lecturas traerán retos para que podáis probarlos la próxima semana).

 

Todo lo que he mencionado son ejemplos de cosas que el 99% de la población tiene y no usa. Si tú eres del otro 1%, guárdalo y disfrútalo. Si te hace feliz, es lo único que importa.

 

Contadme de que os vais a librar nada más acabar de cerrar esto y que otras cosas consideráis que guardamos pero que realmente no necesitamos.

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6 pensamientos en “MINIMALISMO: 10 COSAS QUE PUEDES ELIMINAR YA

  1. Hola guapa,
    Estoy de acuerdo contigo en todo y me voy a poner manos a la obra, excepto en una cosa: mi memoria no me da para mucho, y por eso guardo muchos recuerdos porque sino los perdería para siempre (parece triste, pero me ocurre de verdad… Muchas veces no me acuerdo de cosas de hace 1 año y veo un recuerdo y me alegra mucho saber que ocurrió).

    Muchos besoooos

    1. Hola Carla,
      Ya me contarás qué tal con la primera limpieza minimalista 😊
      Cada uno tienes sus cosillas esenciales y eso es bueno. Yo al principio guarde unos cuantos recuerdos en una caja hace dos años y hace unos meses ya los dejé ir pero no tiene porqué llegar ese momento. Si para ti son importantes y te hacen feliz, guárdalos mientras cumplan esa función 😊
      Un beso 😘😘

  2. ¡Hola Sandra!

    He fallado como minimalista. Porque guardo todo jajajajaja. Todas las cosas que nombras, las guardo jajaja. Hasta las medias que no tienen su pareja, las uso. Sí, me pongo medias diferentes en cada pie jjajajajajaja. Y ni hablar de mis apuntes de la universidad, tengo guardado todo en archivadores gigantescos y tengo todo clasificado. Me sería imposible de deshacerme de ellos. Tendrías que golpearme y dejarme inconsciente para quitármelos jajajaja. Empezaré por lo más pequeño, por cables y porquerías varias. Porque me dejaste la idea en la cabeza y eso es bueno. Poco a poco me iré deshaciendo de esas cosas que no ocupo, porque ahora que lo pienso, hay varias cosas que guardo que no uso. Estoy aprendiendo contigo. Seré un buen alumno. ¡Saludos!

    1. Ricardo, tengo mucho trabajo contigo 🤔🤔 jajajaja
      A ver, si las medias que no tienen pareja las usas con otras, no problem, les estás dando un uso 👌
      Lo de los apuntes bueno, tiempo al tiempo jajaja
      Al menos el run run se ha instalado en tu cabeza jajajaj revisa cables y cosillas como pilas, CDs y demás porque pensamos que tenemos poco y cuando lo juntamos todo pueden salir varias bolsas 😂 hablo por experiencia propia (a mí lo de los cables me dejó alucinada jajaja).
      Ya me irás contando tus progresos 😊
      Un beso 😘

  3. ¡Maravilloso artículo, Sandra!
    He tenido la sensación de que estabas escribiendo acerca de mis apuntes, cables, mis pilas y todos esos trastos que no aportan felicidad a mi existencia. ¡Maravilloso blog!

    1. ¡Muchas gracias, César!
      Espero haber ayudado a que des el paso y te libres de ello.
      Un beso 😘

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