HACER BALANCE: POSITIVO VS NEGATIVO

Una de las cosas que he aprendido en 2017 es lo bueno e incluso necesario que es hacer balance. Cuando tienes tu vida llena de cosas es imposible atenderlas todas e incluso, es imposible no estresarte por no llegar a todo. Y cuando comprendes que tus días tienen 24 horas y que por mucho que llores eso no va a cambiar, entiendes que la única solución que te queda es dejar ir y priorizar. Y a eso he dedicado mi año, a priorizar.

 

1.COSAS MATERIALES.

Un modo bastante bueno de obligarte a priorizar es sacar todo lo que tengas en uno o varios cajones, cajas, etc, ponerlo junto y obligarte a que todo eso quepa en una única caja o en único cajón.

Primero quitarás un montón de cosas que no sabes muy bien qué hacen ahí ni como han llegado. En segundo lugar, quitaras aquellas cosas que están estropeadas o rotas y no tienes la intención de reparar. En tercer lugar, eliminarás esas cosas que sabes que hace tiempo que no usas y que no vas a usar por muchos “por si acaso” que quieras ponerles encima. Y en cuarto lugar te quedarás con las cosas con las que dudas y entre las que tendrás que elegir. En este último punto es el que de verdad entrenamos el desapego y al minimalista que llevamos dentro y somos realmente sinceros con nosotros mismos.

Primero escogeremos las cosas que sí o sí se quedan porque las usamos. En segundo lugar, las meteremos en el sitio que estén y miraremos cuando espacio nos queda. En tercer lugar, tendremos que priorizar entre todas las cosas que todavía están fuera del cajón o caja y decidir cuales caben y por lo tanto se quedan y cuales se van. A mí ha sido lo que más me ha ayudado a dejar ir de verdad. Poner límites al espacio material que deberían de ocupar X tipo de cosas es lo que te obliga a priorizar.

Ejemplo: tengo veinte medias que usaré a lo largo de toda mi vida. Las saco de su caja grande. Decido que tendrán que coger en una más pequeña y me pongo a eliminar todas las que no caben en ella de modo que me quedo únicamente con cuatro medias de distintos grosores y colores y el resto, con su plástico y su etiqueta, se van a donar o si están usadas y rotas a reciclar. Lo mismo he hecho con mi maquillaje (el cual uso 4 veces al año) y el resto de áreas que tenían varias cosas repetidas. El momento en el que he limitado el espacio físico que podía usar, ha sido el momento en el que he sido sincera de verdad conmigo misma y he descartado todo lo que no iba a usar porque tenía otra cosa parecida a ello o porque nunca lo había usado (tener un colorete y no cuatro porque siempre usaba el mismo, eliminar el rizador de pestañas que jamás usé, eliminar las bases de maquillaje que nunca uso porque me dan pereza absoluta, etc). Y así, con todo. Priorizar y en especial valorar: ¿de verdad este objeto merece la pena como para tenerlo ocupando el espacio físico que ocupa? (Pregunta mágica que hace desaparecer un montón de cosas).

 

2. PROYECTOS.

Me gusta leer, ver series, películas, escribir, llevar un blog, pintar, caminar, hacer yoga, hacer manualidades, me encanta aprender cosas nuevas y hacer cursos, quiero aprender inglés, cocinar, cuidarme, y un largo etcétera. Esto está genial, ¿pero suena estresante, no? Ser una persona con inquietudes e ilusiones está muy bien salvo cuando acaban siendo fuente de estrés. Cuando te pones a leer y no lo disfrutas porque piensas que podrías estar pintando o viendo una serie o haciendo yoga; cuando te pones a pintar pero estás tensa porque piensas que estarías siendo más productiva haciendo otra cosa; cuando el blog acaba siendo fuente de estrés y de obligaciones que te producen sentimientos negativos; cuando pasa eso, es el momento de pisar el freno y reflexionar. Sentarse, hacer una lista de lo que haces y lo que te gustaría hacer y pararte a pensar las cosas positivas y negativas que te aporta cada una y cuál no te compensa. Este año de dejado ir muchas cosas: he dejado ir el blog de literatura porque me aportaba más cosas negativas que positivas y no me compensaba; he dejado ir  todos los cursos que quería hacer porque al final no los disfrutaba y me estresaba; he eliminado un montón de series, películas y libros que quería ver o leer porque realmente no quería hacerlo, simplemente me dejaba llevar por la novedad o porque todo el mundo lo veía o leía; y también he dejado ir un montón de ideas. Además, he dejado ir un club de lectura que me absorbía demasiado tiempo y energía, he eliminado redes sociales que no usaba como Facebook, suscripciones que ya no me aportaban nada, aplicaciones que tampoco me eran útiles, etc (algún día hablaremos del minimalismo digital).

A día de hoy me he quedado con la web, el inglés, la oposición, tener tiempo para mí para cocinar y cuidarme y nada más. Lógicamente, cada día tengo ratos libres que dedico a lo que me apetece en ese momento sin presiones: ver una serie, leer, pintar o escribir, etc, pero mis responsabilidades y obligaciones han quedado restringidas únicamente a esas cuatro áreas.

 

No es malo abandonar proyectos o pasiones cuando nos causan estrés y tenemos otras a las que queremos dedicar nuestro tiempo.

 

3. PERSONAS.

Puede ser una de las partes más complicadas pero si tenemos alguna persona tóxica en nuestra vida lo mejor que podemos hacer es eliminarla o alejarnos de ella lo máximo posible. Ha sido uno de mis retos de 2017 y todavía me quedan cosas por pulir para 2018 pero no merece la pena tener gente que nos amarga y nos juzga todo el rato a nuestro alrededor cuando podemos tener a personas que nos inspiren y nos hagan felices. No merece la pena sacrificarse siempre por una persona que no mueve un solo dedo por ti o que nunca se molesta lo más mínimo para quedar contigo sino que siempre tienes que mover tú cielo, tierra y aire para que sea posible. A veces duele porque son personas muy cercanas o personas que llevan mucho tiempo en nuestra vida pero todas las personas tienen fecha de caducidad. Unas pueden ser a los 2 años, a los 10 o a los 80 años, pero cada persona tiene su momento en nuestra vida y cuando ese momento pasa, lo mejor es dejarla ir. Todos cambiamos y personas con las que puede que en algún momento lo compartieras todo, ahora son personas con las que no compartes nada y sois auténticos desconocidos. Déjalas ir. Nuestro tiempo es breve y no merece la pena malgastarlo con personas que no nos hacen sentir cómodas ni bien. Invierte ese tiempo en estar contigo mismo o con personas que te inspiren y te hagan sentir bien.

 

En conclusión: lo importante es hacer balance y mirar qué cosas positivas y negativas nos aporta todo lo que tenemos en nuestra vida. Si nos aporta más cosas negativas que positivas o si lo negativo es más importante que lo positivo, lo mejor que podemos hacer es dejarlo ir porque nos está robando energía y tiempo que podemos dedicar a esas cosas que sí son positivas o saludables. Aunque al principio duela, a la larga siempre se descubre que es lo mejor.

 

¿Qué habéis dejado ir o tenéis pensado dejar ir de vuestras vidas?

2 Replies to “HACER BALANCE: POSITIVO VS NEGATIVO”

  1. ¡Hola!
    El primer punto me encanta, lo voy a poner en práctica estas vacaciones porque soy consciente de que tengo que deshacerme de muchas cosas, pero ponerse a ello de primeras siempre cuesta. Aún así, desde que leo tu blog cada vez me cuesta un poco menos. Al fin he sido capaz de tirar esa manta que tengo desde que nací pero que sólo me ocupaba sitio en el armario pero que me daba pena.
    Los otros dos puntos los llevo mejor. Siempre he querido hacer mil cosas, pero aún así siempre he priorizado mi bienestar mental sobre los obligaciones, y no por ello he dejado de cumplirlas. Pero mi lema es que lo primero, es la salud mental, y después lo demás.
    En cuanto a las personas tóxicas, me costó muchísimo llevarlo a la práctica, pero entre el año pasado y este he conseguido hacerlo y ahora no me lo planteo dos veces a la hora de sacar a alguien tóxico de mi vida.

    Espero con ganas la próxima entrada, ¡saludos!

    1. Hola Sara!
      Me alegra mucho leer que mi blog te ayuda a dejar ir esas cosas que no aportan nada ya en tu vida.
      Espero acabar el 2018 con el segundo punto tan dominado como lo tienes tú 💪 porque es el que más me cuesta aunque voy por buen camino.
      Y si, la gente toxica, cuanto más lejos mejor porque lo primero es la salud.
      Un beso 😘

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