TU EURO (VOTO) CUENTA.

Hoy quería hacer una entrada reflexiva y compartir una de las enseñanzas más importantes que me ha aportado la vida y que intento practicar y mejorar cada día.

Soy un persona que cree en la democracia y que como ya dijo Churchill, creo que “es el menos malo de los sistema políticos”. La democracia nos da la oportunidad de cambiar el mundo si queremos, de expresar cuales son nuestros intereses y que los que mandan nos escuchen, de apostar por el beneficio a toda costa o por los derechos de las personas, de cambiar las leyes y de cambiar nuestra vida. Ahora bien, no creo que vivamos en una democracia y creo que no tenemos prácticamente ningún tipo de poder para hacer los cambios que he mencionado antes porque hay demasiados intereses económicos detrás de todos ellos y porque sinceramente, si una democracia es un sistema que consiste en votar cada 4 años … pues lo siento, pero a mí democratico, democratico, no me parece. Creo que gobierna el dinero y las empresas que lo tienen en su poder (los famosos lobbies) y a eso no nos podemos enfrentar votando cada 4 años.

Por poner un ejemplo. ¿Recordáis que pasó cuando la OMS público un estudio en el que se relacionaba directamente y se mostraba que había evidencia científica de que la carne roja y los embutidos causaban cáncer? Lo lógico hubiese sido que todos nos echáramos las manos a la cabeza y empezaramos a buscar sustitutos. Que nuestro gobierno hubiese subido los precios de esos productos para hacerlos menos asequibles y limitar su consumo y a cambio hubiese llevado a cabo politicas que rebajasen el precio de frutas y verduras. También habría sido buena idea que los embutidos y la carne roja llevasen un cartel que pusiese “esto perjudica gravemente tu salud” (aunque parezca exagerado, la carne roja está en el nivel 2 de la OMS pero los embutidos están en el nivel 1 junto con el tabaco) como los que llevan los paquetes de tabaco, pero no, no paso nada de eso. De hecho, paso todo lo contrario. Se mandaron mensajes tranquilizadores, mensajes que incluso intentaron deslegitimar a la OMS y se instó a la población a que no dejase el consumo de la carne roja (y de nuestro querido jamón). ¿Absurdo, no? No, no es tan absurdo cuando te dicen que la industria ganadera es una de las más potentes del país y que mueve mucho dinero. Una industria que se podría venir abajo de la noche a la mañana por ser insana (y muchas cosas más) suponiendo pérdidas millonarias (es el cuarto sector de peso en nuestro país, casi nada) y eso es algo que no se puede permitir. Nuestra salud no importa si a cambio se sigue moviendo dinero.

Ahora bien, después de esta reflexión tan desmoralizadora, ¿creo que está todo perdido? No, no lo creo. Creo que todos nosotros tenemos un poder enorme y creo que podemos revertir el flujo de poder que he mencionado antes.

Como he mencionado, creo firmemente que en este mundo manda el dinero y por lo tanto, el único modo de cambiarlo y de que se nos escuche es usando el dinero como voto. Para mí, cada euro es un voto. Cada vez que decido no comprar carne y decido comprar verduras, estoy mandando un mensaje sobre mis preferencias. Cada vez que decido comprar un producto que no testa en animales en vez de otro que sí, estoy mandando un mensaje sobre mis preferencias. Cada vez que decido comprar ropa justa y ecologica y no comprar en una tienda de fast fashion, estoy mandando un mensaje.

Se está viendo clarisimamente ahora. Hay una proliferación de restaurantes y productos vegetarianos y veganos que hace un par de años era impensable. ¿Por qué? Porque ha habido muchas personas que han decidido invertir su dinero en esas opciones y los supermercados no están dispuestos a perder ese dinero. Se resistirán más o menos por el peso de industrias potentes como la cárnica o la láctea pero al final, cuando el peso de la población sea superior a esas industrias, acabarán cediendo. Si hasta McDonalds ha sacado una hamburguesa vegana. Uno de los mayores explotadores cárnicos ha sacado una hamburguesa vegana.

 

“Se el cambio que quieres ver en el mundo”

                                                          Gandhi

 

Me diréis que los productos ecológicos, la ropa hecha sin esclavitud ni condiciones medioambientales pésimas, los productos vegetales y demás son caros y que no todos pueden hacer ese cambio. Yo no conozco la situacion de cada uno y desde luego soy consciente de que hay gente en este país pasándolo muy mal. Gente que no se puede cuestionar si hacer este cambio o no simplemente porque puede que ese día no tengan ni la opción de llevarse un trozo de pan a la boca, pero no son la mayoría (afortunadamente).

 Cuando veo la locura que se forma en rebajas, en el Black Friday, cuando veo salir a gente con bolsas enormes llenas de cosas de Primark y veo que los ingresos multimillonarios de Zara no dejan de aumentar, lo siento, pero me cuesta creerme que toda esa gente que es la mayoría no pueda hacer el cambio (ante el argumento de que se compra en Primark porque no hay dinero para comprar en otro lado pienso que en algunos casos sí es así pero en otros no. Yo creía que tenía que comprar en Primark porque si compraba en otro lado no podía comprar todo lo que quería pero … igual eso no es cierto. Más adelante lo veremos). Claro que no es comparable los 4 euros que te vale una camiseta en Primark con los 30 o 40 que te puede costar una camiseta hecha en condiciones optimas y humanas. Pero es que el precio real de la camiseta es el último que he nombrado, no el primero, y además, podemos mandar otro mensaje más poderoso con esta opción. Nos vamos a comprar una sola camiseta o dos en vez de siete y el mensaje está claro: “no estamos dispuestos a seguir en la rueda de consumo que nos habéis impuesto. No estamos dispuestos a seguir en la rueda de explotación que nos habéis impuesto. No estamos dispuestos a seguir comprando cueste lo que cueste y sin reflexionar. No queremos una vida llena de objetos materiales de pésima calidad que nos han costado dos euros cada uno y que a los dos meses estarán rotos o formaran parte de todos los trastos que abarrotan nuestras casas y causan desorden y estrés”.

 

Este mensaje duele. Soy plenamente consciente porque yo he estado ahí hace no mucho. Yo he escuchado este mismo mensaje y me he cabreado y he atacado a esa persona por considerarla una elitista, no entender mis circunstancias e incluso atacarla por seguir llevando la ropa que tenía de esas tiendas (lógicamente no va a tirar esa ropa, pero cuando nos volvemos irracionales, no pensamos). He intentado justificarme y señalar los defectos que tenía esa persona para mostrar que ella tampoco lo estaba haciendo bien. Me he puesto todas las excusas posibles como el no tener dinero. Y me he sentido como una mierda cada vez que veía documentales como “The true cost”. También me he puesto la excusa de que es muy dificil saber que marcas explotan y cuales no. Poniendo excusas puedo ser muy buena pero todo eso cambió cuando decidí volverme vegetariana y cuando leí este artículo (que además trae una lista enorme de tiendas). Y os voy a poner el ejemplo al que me enfrenté el otro día ya que es la primera vez que quiero comprar algo desde que cambié mi modo de ver el consumo de ropa: quiero unos playeros porque ahora los uso mucho y los que tengo son de Primark, de mala calidad y sé que se romperán en unos meses seguramente. Podría comprarlos de segunda mano (más ecológico imposible) pero no me da mucha confianza con el calzado así que he mirado tiendas de produción nacional, que respeten las condiciones laborales y que además sean veganos. Los he encontrado y cuestan 100 euros. ¿Me puedo permitir 100 euros en unos playeros? A simple vista no, pero hagamos los cálculos. ¿Cuánto me gastaba otros años en calzado? Solía comprarme todos los años dos pares de playeros, uno o dos pares de botas, igual algún zapato de tacón, alguna francesita y alguna sandalia. Todo esto por supuesto en Primark, Stradivarius o tiendas así con el dinero que me traían en reyes y en el cumpleaños. Me gastaba esos 100 euros o algo más. Bien. Si me compro los playeros de 100 euros no voy a poder comprarme el resto de calzado que me compraba antes. Bien. No necesito nada de eso. Cuando tenía más 40 pares de zapatos necesitaba todos los años comprarme 6 más. Ahora que tengo 10 e incluso alguno me sobra (incluyendo el de todas las estaciones), solo necesito 1 (minimalismo). No quiero esos 6 pares de calzado, solo quiero los playeros, por lo que el único calzado que voy a necesitar comprar el próximo año son esos playeros. Así que, ¿por qué no invierto en unos buenos playeros, lo más justos posibles, que me enamoran y que me van a durar muchos años? ¿Por qué no uso esos 100 euros para mandar el mensaje de que quiero consumir productos de calidad, que estén hechos de modo responsable y que no quiero consumir 6 pares de calzado de mala calidad con todo el uso de recursos que eso le supone al planeta? Todos ganamos con la opción de los playeros. Gano yo al tener algo bueno y que me encanta. Gana el planeta al usar únicamente los recursos para producir un par de playeros y no diez. Gana el planeta también al ser de consumo nacional y no tener que viajar desde China (de hecho, la tienda es de Madrid y ni siquiera los voy a pedir online, los voy a comprar cuando vaya a Madrid, por lo que victoria doble). Gana el emprendedor que decidió apostar por calzado responsable. Ganamos todos. Bueno, todos no, pierden Inditex y Primark, pero la verdad, no me importa que ellos pierdan.

Cada día votas. Votas consumo local o de lejanía. Votas por el pequeño empresario o por la multinacional. Votas por la comida saludable o la ultraprocesada. Y ese, ese es el voto que de verdad cuenta. 100 euros es una inversión muy grande pero precisamente por eso, cuando la hagas va a ser una decisión plenamente consciente y meditada. Con carácter general, las decisiones de 4 euros suelen ser impulsivas y al final lo que hacemos es tirar ese dinero poco a poco, sin darnos cuenta. El poder está en algo tan pequeño como una moneda de 1€. No lo valoramos precisamente por eso, porque es demasiado pequeño como para creer que tiene algún poder, pero tiene mucho. Si quieres cambiar el mundo, cambia a dónde diriges tu dinero y el mundo no tendrás más remedio que cambiar. Si crees que no tienes dinero para hacerlo, revisa tus hábitos de consumo, puede que descubras que efectivamente es una opción que no te puedes permitir pero también puede que descubras lo mismo que descubrí yo al hacer el cálculo de mi gasto anual en calzado. 

 

¿Y vosotros, que cambios habéis hecho para ser más responsables? ¿Creéis como yo que de verdad cada euro cuenta?

 

*Quiero dejar claro que esta es mi opinión y mi filosofía. Tú puedes tener la opuesta y la respeto plenamente. Yo he estado ahí y sé lo que se piensa y siente cuando lees esto. Cambia si quieres y si te sientes preparado y no lo hagas si no se dan esas condiciones. Yo no soy perfecta. Cada día meto muchas veces la pata con el planeta. Y sé que hay gente que no se puede plantear esto y que soy una afortunada por no necesitar cosas materiales (otra cosa que agradecerle al minimalismo) y que las pocas que pueda comprar puedan ser de calidad y respetuosas, pero si con una reflexión puedo hacer que alguien se replantee algo, alguna persona que pueda hacer el cambio, aunque luego no haga nada, solo con que se lo replantee, ya habrá servido para algo compartir esto. 
*Mientras reflexionáis conmigo yo me voy a rezar a todos los dioses y diosas para que en enero los playeros tengan alguna rebaja. 

12 Replies to “TU EURO (VOTO) CUENTA.”

  1. Tienes toda la razón y me declaro culpable. Estoy intentando mejorar, comprando una prenda ‘buena’ que me dure años, en vez de cinco que me duren meses, pero el Primark y el Tiger me tientan… Intentaré que mis ‘votos’ sean más responsables. 😊

  2. Todos tenemos que mejorar, yo la primera. Y solo el hecho de reflexionar sobre ello y proponerse hacerlo ya es un paso grande 😊

  3. Hola Sandra,
    amor a esta entrada. La verdad es que yo sé lo que es no tener dinero para comprarte algo. Siempre todo el mundo con todo nuevo y yo con ropa de otras personas, pero no es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita 🙂 Respecto a todo lo que dices de lo que mueve el dinero, totalmente cierto. Lo que de verdad le importa a los políticos, empresarios y todo ello es el dinero. Vaya puta mierda de dinero (con perdón).
    Yo la verdad es que me he planteado algunas veces dejar de comer todo lo que dices, pero no me veo capaz, no sé por qué… Aunque tampoco es que consuma mucha carne porque desde siempre he preferido una buena menestra.

    Me encanta tu nuevo blog y tus entradas.
    Un beso enorme.

    1. Muchas gracias Carla!!
      Pues sí, además la ropa de otras personas tiene su encanto, tiene historia y vida detrás y cuando menos se tiene es cuando más se valora 😊
      Con respecto a la alimentación a mí también me costaba mucho cambiar porque estaba acostumbrada a comer lo que se comía en mi casa y cuesta mucho pero vamos, que no hay que forzarse ni obligarse porque luego acabas cogiendo asco a la nueva alimentación. Cuando tú quieras y te sientas preparada, es cuando hay que dar el cambio y si no llega pues no pasa nada, intentando reducir el consumo ya se logra mucho 💪

      Un besazo y gracias por comentar 😘😘

  4. ¿Esas tiendas ecológicas tienen variedad de tallas?¿quien está detras de ellas h que intereses tiene? es ingenuo creer que solo hay intereses de uno de los lados. Precisamente lo dices que el veganismo hoy da dinero y hasta macdonals se ha subido al carro. La Oms la financian industrias farmacéuticas, en el pasado dijo q huevos, aceite de oliva… eran malos y luego se retractó.
    Totsl: se miente por las dos partes. La industria de la carne miente y la oms miente. Los negocios ecologixos a menudo son más negocio que ecologia. Hay que ir mas alla.

  5. No las he analizado todas pero sí, tienen variedad de tallas las que he visto. Para ver quién está detrás de esas tiendas tendrás que mirar cada una de ellas porque son muchas, pero en general, gente que quiere un mundo más ecológico. Desde luego que la ecología da dinero pero al menos no destruye el planeta como si lo hace el dinero que va a tiendas no ecológicas.
    Y claro que hay interés por todos lados pero no veo que gana la OMS demonizando la carne … Además de que se basa en estudios científicos (estudios que pueden estar comprados, si, pero vuelvo a lo mismo, la carne mueve dinero, si se deja de vender carne, se pierde dinero) que van cambiando porque la ciencia va evolucionando y lo que se creía hace años que era malo, ahora no lo es. Pero no necesito recurrir a la ciencia. Cada vez estamos más enfermos y no creo que sea por comer verduras precisamente.
    Claro que hay que ir más allá. Por eso es una entrada reflexiva.

  6. ¡Hola Sandra!

    Me ha encantado tu entrada. Creo que has hecho muy bien en dejar el blog literario y compartir tu experiencia con el minimalismo. Me gusta conocerte más y ver como a través de en un cambio en tu vida, aportas a cambiar el mundo. Todo lo que dices es tan cierto, si todos cambiáramos un poco, ni siquiera un cambio completo, pero sí un poco, el mundo empresarial, los que dominan el mundo, no tendrían más remedio que cambiar con nosotros. Tu artículo es tan cierto y tan esperanzador que me alegra la vida.

    Sobre la industria ganadera, es horrible lo que pasa ahí, es tan desalmado todo lo que hacen. No todos tienen tu tenacidad para volverse veganos o vegetarianos, pero sí podríamos dejar de consumir tanta carne y embutidos. Yo por mi parte he dejado de consumir embutidos, lo mismo con las gaseosas las dejé por completo y compro agua purificada a pequeñas empresas de la zona. Mi dinero ya no se va a la industria de las gaseosas sino a pequeños empresarios, un pequeño aporte al equilibrio.

    El consumo de verduras es un buena alternativa al de la carne, pero también hay que tener cuidado. Preferir sobre todo los productos orgánicos, y sí quieres ser más extrema, los biodinámicos. Yo particularmente amo la biodinámica y su filosofía de producir alimentos. Ellos piensan la granja como un ser vivo completo en donde todas las piezas que lo componen, incluyendo al hombre, forman un solo organismo, y cada uno de ellos tiene un papel fundamental en el reciclaje y reutilización de una agricultura en contacto con el universo. Bueno los orígenes de esta agricultura biodinámica, se encuentran en la antroposofía, movimiento creado por Steiner. Bueno, pero me alejé de lo que te iba a decir. Ya, lo importante es preferir productos orgánicos, porque hay empresas gigantescas que destruyen los suelos mediante una fertilización agresiva y la utilización de plaguicidas tóxicos sin ningún criterio. Muchas personas prefieren una verdura verde y gran sin ningún insecto, pero lo que no saben es que, para ser grande requirió de latas concentraciones de nitrógeno, que al final se vuelven nitratos y producen cáncer al estómago, y la no presencia de insectos o presencia de ellos, es por una utilización irracional de plaguicidas. La verdura ideal es la que tiene insectos, la que es pequeña y cultivada por pequeños agricultores. También hay empresas grandes que son ecológicas, pero si estamos hablando de mover los euros hacia la estabilidad, deberíamos preferir a los pequeños agricultores, darle una mano a la agricultura familiar campesina.

    Nunca he sido un acumulador de ropa, siempre uso la misma jajajaja. Hasta que se rompe, pero seguiré tu consejo y la próxima compra será a una empresa responsable y no a las grandes cadenas.

    Te mando un abrazo y mis felicitaciones por tus ganas, por tus ideas y por todo lo bueno que nos aportas.

    Ricardo

  7. Muchas gracias por tu mega comentario Ricardo!! 😊😊
    Y muchas gracias por la gran reflexión.
    Sí, coincido contigo. Comiendo más verdura podemos favorecer al planeta pero hay que tener cuidado con ella. Primero, ¿De dónde viene? Y voy a poner un ejemplo simple: puedes comer kiwis que son muy sanos, y los más famosos son los Zespri que vienen de Nueva Zelanda, pero … Eso mismo, vienen de Nueva Zelanda. Afortunadamente, donde yo vivo, hay pequeños agricultores que cultivan y vendes Kiwis. Lo mismo los super alimentos que tan de moda están ahora como la chía que hasta ahora consumía y que he sustituido por el sésamo porque si tiene producción en España. La verdad es que son muuuchas cosas las que hay que mirar y puede agobiar mucho. Lo mejor es ir poco a poco y paso a paso, replanteandonos cada día pequeños hábitos de consumo que tenemos.
    Me alegro un montón de todos tus cambios, no solo por mejorar la salud del planeta, sino también la tuya (esa es otra. Que nos vendan como sano cosas que no lo son). Y en cuanto a la ropa es genial. Yo estoy en ese camino porque cada vez me aburre más perder el tiempo eligiendola jajaja

    Muchas gracias a ti por el comentario 😊
    Miraré lo de la agricultura biodinámica porque es la primera vez que lo escucho.

    Un beso 😘

    1. ¿Has comido Quínoa Sandra? Yo veo que estás muy preocupada por tu alimentación. Yo trabajé un tiempo con ese grano o más bien pseudocereal. Y al estudiarlo me di cuenta de las inmensas propiedades nutricionales que tiene. Era el grano dorado de los incas. Tiene todos los aminoácidos esenciales, que son las unidades que constituyen las proteínas. Además, posee ciertas vitaminas que ayudas a que el cuerpo absorba calcio. Si te das cuenta quínoa y leche son un tremendo desayuno. El problema del grano de quínoa es que trae saponinas en la cáscara, lo que le dan sabor amargo, por lo que hay que levarla muy bien antes de consumirla. Se utiliza mucha agua en el proceso, pero si somos inteligentes, esa agua la podemos reciclar y utilizarla para regar plantas. La quínoa como que carece de sabor propio, por lo que, puedes darle sabor al cocinarla, ya sea dulce o salado. Es un tremendo alimento, pero de los grandes. Yo la consumo mucho. La gente la descarta por el proceso largo que requiere lavarla, pero claro, si queremos comer bien, también es importante darle tiempo a cocinar. Y claro, también la puedes preferir orgánica. Es un cultivo por decirlo ecológico, ya que es muy resistente a las sequías por su origen altiplánico, y por su rusticidad y la poca influencia del ser humano moderno en su genética, resiste salinidad y plagas. Por lo que es amiga del pequeño agricultor. Perdón por escribir tanto pero me tienes emocionado jaja

  8. Qué estudiaste, Ricardo? O en qué trabajas? Porque veo que controlas mucho el tema jajaja
    Pues todavía no la he probado porque estoy introduciendo alimentos nuevos poco a poco mirando que de verdad sean buenos y que no vengan de la otra punta del planeta. Pero me has ganado con la quinoa. Tendré que probarla sí o sí jajaja con respecto a lo de su limpieza no me importa porque como tú dices, al final, si quieres comer bien tienes que invertir tiempo y es tiempo que estás invirtiendo en tu salud y como suelo cocinar para varias veces, seguro que me sale rentable a nivel de tiempo 😊
    Creo que vamos a mantener largas charlas tú y yo por aquí sobre muchos temas 🤔

    1. Puede que estos temas, los tengamos más en común tu y yo, que incluso el tema literario jajaja. Descartando de plano a los niños mosca jaja. Yo soy Ingeniero agrónomo, lamentablemente ahora no trabajo en lo que estudié, pero espero poder retomarlo pronto. Y claro, mi parte favorita de la carrera siempre fue la agroecología, la agricultura orgánica e, incluso, me fui al extremo de aprender por mi cuenta algo de Biodinámica. Y verte hablar de estás cosas me anima mucho, porque sé el infierno que viven los animales en las plantas de procesamiento, como también como las grandes empresas degradan los suelos por el monocultivo y la sobre fertilización. Y nada, feliz de andar por aquí, molestándote jajaja.

      1. minimalistlife dice:

        Vale, me parecía que tenías que haber estudiado algo así porque sabes palabras muy técnicas. Pues ojalá puedas volver a trabajar pronto de ello 😊
        Pues genial, Ricardo. Me alegra mucho tener una persona en mi vida con todo ese conocimiento que me puede ayudar mucho. Cada vez que meta la pata en la web puedes decírmelo y así aprendo jajaja
        Y sí, puede que tengamos más en común este tema que el literario (aunque los niños mosca te van a encantar cuando los leas, confía en mí 😉)

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