MI EXPERIENCIA SIENDO VEGETARIANA

Como muchos sabéis, soy vegetariana desde hace más de un año, aunque empecé la transición hace más de un dos. Esto quiere decir que no como animales pero sí algunos productos de origen animal (huevos, queso, etc). Para mí ha sido un proceso tan sencillo que muchas veces me asombra pararme a reflexionar sobre el cambio tan grande que le he dado a mi alimentación y que sin embargo, prácticamente no haya alterado mi vida del modo en el que creía que la iba a alterar.

 

1. La información es poder.

Tardé bastante en dar el paso porque quería hacerlo con conocimiento de causa y con información. Sabía que en cuanto lo diese sería un camino de no retorno, por lo que no quería que ninguna cuestión médica o de falta de información me hiciese recular porque sabía que ese “fracaso” iba a dificultar el volver a dar el paso. Lo que hice fue informarme leyendo mucho. Empecé a seguir y a leer blogs de nutrición, empecé a seguir a nutricionistas en redes sociales que divulgaban un montón de contenido, leí libros, leí estudios y leí muchas experiencias personales. Cuando sentí que ya estaba lista (sobre todo fue cuando y era incapaz de seguir comiendo carne sin morirme del asco), di el paso. Hay un montón de mitos que rodean a la alimentación vegetariana y son solo eso, mitos.

No digo que si quieres dar el paso no puedas hacerlo mañana sin toda esta información previa pero por favor, busca aunque sea la información básica (ejemplo: suplemento B12, fuentes de proteínas, hierro, etc) o ponte en manos de un profesional de la nutrición.

 

2. Aceptación.

Tengo que decir que he vivido los dos extremos: gente que lo acepta, me ayuda y lo apoya y gente que me viene a contar estupideces que no me interesan y que me veo forzada a rebatir. Con respecto al segundo grupo mi regla a día de hoy es decirle a esa persona que se informe y luego si quiere debatimos. Y si aún así sigue diciéndome tonterías sin informarse, mi postura es tan simple como: es mi alimentación, es mi salud, si muero o enfermo es mi responsabilidad por lo que siéntete libre de no preocuparte por mí. Y fin del tema.

Con respecto al primer grupo, la gente que lo acepta, me he llevado una grata sorpresa. Muchas personas que cuando les comuniqué la decisión ni siquiera se sorprendieron porque ya se lo esperaban, otros lo aceptaron haciendo más o menos preguntas y prácticamente todos me ayudan buscando opciones cuando comemos fuera y no poniendo pegas. Ha sido bastante gratificante y sorprendente sentir ese apoyo porque facilita bastante la vida. De hecho, muchas veces, cuando descubren un nuevo sitio o en algún lugar han incluido opciones vegetarianas en la carta me avisan y yo feliz de la vida.

También es cierto que yo desde el principio tenía claro que no me iba a martirizar y que si alguna persona me ponía pegas o me hacía sentir culpable porque no podía comer en un determinado sitio por mi culpa, mi posición iba a ser tan simple como no comer con esa persona, que cada una comiese en su casa y ya quedaríamos luego para un té.

 

3. Coherencia.

Muchas veces no le damos importancia al hecho de vivir con coherencia y ponemos numerosas excusas como el tiempo o el dinero. Si algo me ha enseñado el hecho de ser vegetariana es que el vivir con coherencia no tiene precio. La paz mental y espiritual que te produce es algo que no se compra con dinero.

 

4. Conocimientos.

He aprendido mucho sobre nutrición y de una vez por todas he aprendido a cocinar. He aprendido a leer etiquetas y a saber lo que como en cada momento. Eso no quiere decir que mi alimentación sea perfecta, ni mucho menos, me quedan todavía muchas cosas por cambiar pero cuando como algo sano y nutritivo sé que lo estoy comiendo y cuando como algo que sé que es insano lo hago siendo consciente de que lo es.

Además he podido descubrir nuevas recetas, nuevos tipos de comidas y nuevos sabores. Y una de las mejores cosas es poder ir a cualquier restaurante con opciones vegetarianas y pedir sin miedo y sin conocerla una de ellas porque sabes que sea lo que sea te va a gustar.

 

5. Salud.

Antes no tenía mala salud y eso que teniendo en cuenta lo que comía era lo que merecía, pero mi cuerpo lo resistía bien. En lo que he notado un cambio grande es en la energía. Solo suplemento en vitamina B12 y mi cuerpo aguanta perfectamente lo que le eche. De hecho, ha aguantado todo el tute que le he metido, en especial a mi cerebro, estos meses de estudiar todo el día sin necesidad de tomar ningún tipo de vitamina y sin que se resistiese. Mi energía dura desde que me levanto hasta las once de la noche que es cuando mi cuerpo ya me pide dormir y no necesito estimulantes, ni cafeína ni bebidas energéticas.

 

No tengo nada negativo que decir del cambio. Llevo la alimentación que yo libremente he elegido llevar y como las cosas que quiero comer en cada momento y disfruto de ellas. Nos alimentamos unas tres veces al día por lo que creo que es importante que lo hagamos con información en la mano.

2 pensamientos en “MI EXPERIENCIA SIENDO VEGETARIANA

  1. Mi marido y yo somos vegetarianos desde hace 7 meses y estamos encantados, siempre hay opciones en la mayoría de los restaurantes, y nos ha sorprendido la reacción de los que nos rodean, quitando las bromas típicas, la verdad que nos han respetado muy bien. Siempre hemos hecho barbacoas en casa y ahora hemos tenido que cambiar la alimentación, pues es increíble que cuando invitamos a los amigos les decimos que ellos lleven la carne que les apetezca comer, y nosotros ponemos la verdura, siempre sobra carne y la verdura vuela. Les asombra lo rica que queda a la barbacoa. Y lo mejor de todo es que antes siempre me quedaba con sensación de pesadez y ahora nos sentimos genial después de una barbacoa. Igual que tú, estamos asombrados porque tenemos más energía que antes, contrario a lo que se piensa, que cuando sólo comes verduras siempre tienes hambre nosotros tenemos menos sensación de hambre, con lo cual comemos lo necesario y no sentimos ansiedad, cosa que te da los alimentos preparados con aditivos que te hacen sentir el deseo de querer más. Para nosotros es incluso más económico, no es lo mismo comprar un “chuletón” que unos “tomatitos” y ahora nuestra alimentación es muchísimo más variada. Agudizas la imaginación para mezclar alimentos y comer de forma diferente, pruebas cosas nuevas y es asombroso la cantidad de sabores diferentes que hay. Me ha facilitado el momento de hacer de comer porque cambias el concepto. Ahora se que hasta con cualquier cosita rápida que haga, porque no tengo ganas de cocinar o no tengo tiempo, estamos bien alimentados porque no es comida basura. De verdad que es una de las mejores decisiones que hemos tomado.

    1. Totalmente de acuerdo con todo. Y como recomendación, prueba un día a poner hamburguesas vegetarianas en la barbacoa para todos y es probable que los veas abandonar la carne para siempre jajaja

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