MINIMALISMO COMO HERRAMIENTA Y NO COMO FIN

No es fácil explicar qué es el minimalismo, en qué consiste y porqué has elegido esta forma de vida. Muchas veces se debe a que la otra persona no tiene ni idea de qué significa esa palabra porque es la primera vez que la escucha. Otras veces esa dificultad se deriva de las malinterpretaciones porque es complicado comprenderlo del todo si no vamos con la mente abierta y estamos dispuestos a dejar nuestros prejuicios a un lado y replanteárnoslo todo.

Creo que uno de los principales motivos por el que a algunas personas les cuesta entender qué es esto de la vida minimalista o qué sentido o ventajas tiene además de la de tirar cosas y no gastar tanto dinero en objetos materiales es qué suele entenderse que es un fin y no una herramienta.

Suele entenderse que el minimalismo es vivir con menos de cien cosas, no comprar nada, ser un tacaño y guardar todo tu dinero debajo de un colchón contando hasta el más mínimo céntimo y no. De hecho, todo lo anterior ataca la esencia del minimalismo porque vas a vivir preocupado las 24 horas por no gastar nada y causándote infelicidad y una realción negativa con el dinero y eso es precisamente lo que intenta evitar el minimalismo: las preocupaciones y la infelicidad. El minimalismo no va de privaciones, va de todo lo contrario, va de liberar nuestra vida de aquello que estorba, molesta y no tiene sentido para dejar hueco a lo que sí lo hace.

Como he dicho varias veces, el minimalismo no tiene reglas y se adapta a todas las personas. Es una filosofía de vida que tiene como base la vida simple y consciente en la que buscas y priorizas las cosas que te importan con respecto a aquellas que no te importan. No sirve de nada reducir tus posesiones materiales, donar toda tu ropa, viajar con una riñonera únicamente, vaciar tu agenda, etc, si no hay un objetivo detrás porque cuando logres hacer esas cosas seguirás sintiéndote vacío e insatisfecho por no haber logrado esa cosa tan maravillosa que todo los minimalistas predican que han alcanzado al aplicar esta filosofía de vida.

Encuentra tu objetivo

Una de las mejores lecciones que he aprendido sobre cumplir objetivos y hacer lo que realmente quiero es encontrar mi objetivo. Saber qué es lo que quiero, por qué lo quiero, si de verdad es lo que quiero, cuanto me va a costar conseguirlo y si estoy dispuesta a pagar ese precio. Si no tienes claros esos puntos, proponerse objetivos o intentar cambiar tu vida va a ser prácticamente imposible porque todos los días te estarás replanteando si eso merece la pena y si es lo que de verdad quieres y no vas a tener motivación suficiente. Tener la meta clara hará que no necesites buscar esa motivación porque solo con visualizarla, encontrarás el tiempo y la energía necesaria para trabajar en los pasos que te llevan a esa meta.

Por lo tanto, no tiene sentido “hacerse” minimalista porque esté de moda, porque parezca algo guay, algo de gente rebelde que va en contra de la mayoría, etc. Va a ser un total fracaso y no vas a descubrir de verdad lo que es el minimalismo.

Lo primero que tienes que encontrar es tu objetivo, es decir, aquello que lograrás si empiezas a introducir el minimalismo en tu vida. Puede ser cualquier cosa: tener más tiempo para tus aficiones, dejar de ir a centros comerciales, ahorrar dinero, pasar más tiempo con tu familia o amigos, pasar más tiempo contigo mismo, quitar todas las distracciones para descubrirte a ti mismo, poder dedicarte a aquello que siempre has querido dedicarte, tener una vida más simple, tener menos obligaciones o preocupaciones, cambiar tu vida, tener una casa ordenada, no tener que gastar un día a la semana limpiando y ordenando, tener un entorno más relajante y armonioso, etc.

Puedes escribir en una hoja el objetivo o los objetivos que tienen un significado y una gran relevancia para ti y una vez analizado qué es lo que tienes que hacer para lograrlo, puedes incluir el minimalismo como herramienta y posteriormente informarte de cómo aplicar este estilo de vida a tu persona, pero el objetivo no puede ser hacerse minimalista porque sí porque el minimalismo no es un fin, no es una meta, no es ningún premio en sí. El minimalismo no te lleva a ningún lado si no tienes un objetivo al que dirigirte. El minimalismo no es la estación de destino, es el medio de transporte que te lleva hasta esa estación.

Y como creo que lo más ilustrativo siempre son los ejemplos, voy a poner varios:

  • Puedes decidir viajar con menos para llevar una mochila y no una maleta que te permita moverte con total libertad por la ciudad sin preocuparte por escaleras, calles empinadas, etc.
  • Puedes decidir minimizar tu armario para descubrir tu estilo, adaptar tu armario a ese estilo y tener solo las prendas que te gustan y ahorrarte todas las mañanas los 15 minutos que antes perdías eligiendo tu ropa y pensando que no tienes nada que ponerte porque ahora solo tardas un minuto o para comprar ropa consciente y no elaborada con explotación laboral o medioambiental que nunca te has podido permitir porque no te podrías comprar tanta ropa.
  • Puedes decidir minimizar los objetos que tienes en casa para evitar pasar los domingos limpiando y ordenando y poder pasarlos en el campo, en la naturaleza y haciendo aquello que más te guste.
  • Puedes decicir simplificar tu lugar de trabajo para tenerlo siempre ordenado y que sea un lugar que evoque a la concentración y no a la distración constante.
  • Puedes decidir dejar de consumir objetos materiales que no significan nada para ti y que realmente no necesitas y ahorrar ese dinero para hacer el viaje que siempre has querido hacer y para el que no conseguías ahorrar.
  • Puedes dejar de perder varias horas todas las semanas yendo a centros comerciales o navegando por multitud de webs de compras y dedicar esas horas a estar contigo mismo, hacer yoga, meditar o conocerte.
  • Puedes decicir quedarte solo con los objetos imprescindibles para poder mudarte siempre que quieras a cualquier lugar como siempre has querido pero no hacías porque cada mudanza era una tortura por todo lo que tenías que trasladar.
  • Dejar de consumir tanto para ayudar al planeta y para tener el tiempo y dinero suficientes para que los productos que adquieras sean aquellos que están en consonancia con tus valores.

 

No dones casi toda tu ropa o tus libros si no hay un motivo detrás para hacerlo. Primero encuentra ese motivo y luego usa el minimalismo y todos sus beneficios para lograrlo

 

¿Y vosotros, qué cosas queréis cumplir o hacer y creéis que el minimalismo os sería útil para lograrlas?

2 pensamientos en “MINIMALISMO COMO HERRAMIENTA Y NO COMO FIN

  1. Como siempre: muy buen contenido. Mi esposo siempre ha sido mas minimalista que yo e intentaba que yo lo fuera, pero yo no tenia ese objetivo como tu dIces, asi que era imposible. Hasta que por mi misma, necesité Verme con mas tiempo, sentir que mi casa fuese un sitio relajante y no de agobio por tantas cosas, y un sin fin de muchas mas razones, muchas de las que tu expresas, y al final, soy minimalista por mi miSma, a veces inCluso mas que mi espOso 😉 la verdad que ahora me pregunto para que necesitaba tanto, pero me alegro de haberme dado cueNta y ahora espero disfrutar mucho mas de la vida. Gracias por ayudar a abrir la mente a otras posibilidades y comPartir tus ideas.

    1. Hola Arabella!
      Es importante hacer el cambio cuando una sienta que quiere hacerlo porque si lo hacemos forzados vamos a verlo como una obligación y algo negativo. Yo me pregunto también para qué quería antes tantas cosas pero en ese momento no era consciente de todas las cosas que tenía y su falta de utilidad y su carga como lo soy ahora.
      Me alegro de que dieses el paso =)

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