SEGUNDA MANO: 5 COSAS QUE PUEDES COMPRAR FÁCILMENTE

El comercio de cosas de segunda mano fue una de las cosas que se vio favorecida por la crisis pero que no ha dejado de existir ni ha dejado de usarse tanto para vender como para comprar. Es un mercado al que puedes acudir por motivos económicos pero hay otros motivos que igual no parecen tan obvios a primera vista como son motivos ecológicos. Si compras algo que ya existe beneficias al planeta de dos modos distintos: en primer lugar le libras de un objeto que iba a pasar a ser ya un residuo y que todavía tenía vida útil; y en segundo lugar, impides que se tenga que crear un nuevo producto para ti al consumir uno ya existente. Además es bastante asequible, no solo en términos económicos sino en términos de facilidad y disponibilidad. Hay múltiples tiendas en las que puedes comprar cosas que ha usado otra persona, desde pequeñas tiendas que hay en tu pueblo o ciudad, mercadillos solidarios de segunda mano o mercadillos de segunda mano sin más, hasta grandes empresas y multinacionales. También lo puedes comprar al propio particular que vende la cosa o a un intermediario como puede ser Amazon o Cash Converters.

¿Qué objetos puede ser interesante adquirir de segunda mano?

1.Libros.

Podrían ser los reyes de la segunda mano. En este caso tengo experiencia tanto vendiendo como comprando libros de segunda mano y en ambos casos es positiva. Siempre he sido una persona que ha cuidado y tratado muy bien todas mis cosas por lo que si cogías alguno de mis libros era bastante difícil saber si llevaba tiempo en mi estantería o si había salido ese mismo día de la tienda. Y como yo, mucha gente también deja sus libros prácticamente nuevos por lo que es bastante sencillo adquirir un libro que querías por un precio menor y que parezca nuevo. Por otro lado, otro de los encantos que tienen los libros de segunda mano, sobre todo los que tienen ya unos años es la vejez o el aspecto del paso de los años que presentan los mismos y que les dan un aspecto especial. A mí me gustaba especialmente comprar de segunda mano los clásicos porque tenían ese aspecto envejecido que señalaba el paso de los años por los mismos (he llegado a comprar libros cuyo precio venía en pesetas). Y por otro lado tenemos el ahorro económico. Si lees mucho y vives en España, es posible que no puedas permitirte comprar todos los libros que quieres leer en su formato físico ya que suelen rondar entre los 15 y los 20 euros, pero de segunda manos es fácil encontrarlos por menos de 10 euros e incluso por menos de 5 euros y a precios mucho más reducidos (he llegado a comprarme uno de los libros de Carlos Ruiz Zafón, es decir, un tapa dura de 500 páginas, por 3 euros).

Otro de los encantos que tienen las librerías de segunda mano es que nunca sabes lo que te vas a encontrar en ellas y a veces puedes llevarte muy gratas sorpresas. La compra de un libro se convierte así en una pequeña aventura.

2. Ropa.

En el caso de la ropa incluyo calzado, accesorios, etc. Es decir, cualquier tipo de prensa u objeto que nos vista o nos adorne en mayor o menor medida. En este caso podemos acudir también a tiendas locales de segunda mano que tengamos en nuestra ciudad o acudir a grandes webs como Wallapop o Chicfy. El único inconveniente que puede tener comprar ropa de segunda mano por internet es que no sabes el estado exacto en el que va a estar, tienes que confiar en la persona y si una vez que te llegue y lo pruebes, te va a servir. De todos modos, muchas veces se pueden devolver las cosas a las personas que se las has comprado. Aún así, en mi caso todas las experiencias que he tenido has sido positivas y aunque solo sea por no contribuir al fast fashion ni a darles beneficios a cadenas que explotan a personas en el tercer mundo o que producen su ropa en condiciones medioambientales pésimas, ya solo por eso, merece la pena arriesgarse.

Creo que esta es la clave para todas aquellas personas que quieren tener un consumo de ropa consciente y que esté libre de explotación laboral pero no se pueden permitir pagar el precio real que tiene la ropa. La ropa de segunda mano, incluso la de grandes marcas, la podéis encontrar tirada de precio y da igual quién la haya fabricado. No necesitas investigar al fabricante, ni ver que materiales lleva ni en donde se ha realizado porque es una prenda que ya está producida y usada y que si no la usas tú iba a acabar siendo un residuo por lo que aunque esté fabricada por el mismísimo Inditex, al comprarla de segunda mano ya la trasformas en una prenda ecológica y justa.

Por favor, plantearos seriamente comprar ropa de segunda mano. Hay gente trabajando en condiciones nada distintas a la esclavitud o perdiendo la vida (300 muertos en Bangladesh en 2013 y muchas empresas como Mango o HyM fabricaban allí) para que podamos vestirnos y no es moral.

3. Videojuegos, Dvds, Cds

Otra categoría bastante simple porque nos ofrece muchísimas ventajas. Podemos conseguir nuestros videojuegos, películas o discos favoritos por un precio muy pequeño si los compramos de segunda mano. El único problema es que tenemos que confiar en el vendedor y en que esté en buen estado pero yo nunca he tenido problemas. Por otro lado, podemos acudir a un intermediario como puede ser Game en el caso de los videojuegos que nos asegura su funcionamiento. Nuevamente le ahorramos un residuo al planeta dándole una segunda vida a un objeto y además evitamos que se tenga que fabricar el nuestro.

4. Electrónica.

No considero que sea óptimo comprar cualquier aparato electrónico de segunda mano porque los hay que duran muy poco tiempo y si tienen mucho uso lo vas a comprar ya en pleno estado vegetativo pero hay otros aparatos que creo que sale muy bien comprarlos de segunda mano, de hecho, creo que incluso sale mejor que comprarlos de primera mano: lectores electrónicos, consolas y tablets.

Se podrían añadir más pero son los aparatos con los que yo tengo experiencia.

Los tres tienen una vida bastante larga si no los utilizamos por encima de lo normal. De hecho, mi hermano tiene una Xbox que se compró de segunda mano hace ya más de tres años y funciona perfectamente todavía y por ejemplo, mi Kindle, que lo compré hace un año sigue funcionando como el primer día y creo y espero que me dure muchos años más.

Además, justo en los aparatos electrónicos le podemos hacer un gran favor al medio ambiente no solo por lo que se contamina durante su fabricación sino por lo que contaminan una vez que ya no se usan. Son residuos que van a estar en este planeta siglos por lo que por favor, pensemos en la segunda mano antes de comprarlos nuevos y demos una segunda oportunidad a aparatos que funcionan perfectamente pero que su propietario ya no usaba.

5. Muebles.

Aquí no tengo experiencia pero tendré. Me parece una muy buena opción para amueblar nuestras casas, sobre todo si estamos en un lugar de paso y solo queremos un mueble que nos haga un poco el servicio durante unos meses. Podemos encontrar auténticas preciosidades que ya nadie quiere o usa y además es una buena alternativa para dejar volar nuestra imaginación y dotes creativas y reformar o restaurar muebles viejos y personalizarnos conforme a nuestros gustos.

Y también podemos reutilizar objetos que no son muebles propiamente dichos. Yo estoy enamorada de las estanterías hechas con las cajas en las que suelen venir las frutas. (ejemplo)

Y vosotros, ¿habéis comprado alguna vez algo de segunda mano?

*Quiero matizar, porque es algo que escucho mucho, que la frase “ya está fabricado, no estoy contribuyendo a que se fabrique para mí si lo compro nuevo” es errónea. Si Sony, por ejemplo, fabrica 10 ejemplares del último “Gran turismo” y tú compras uno, lógicamente, ese que tu compras ya está fabricado y el daño ya está hecho, pero al comprar ese, y otras 9 personas más comprar el suyo, lo que se logra es que se fabriquen 10 más, por lo tanto has contribuido a esa contaminación. Sin embargo, si solo venden 5 nuevos y esos 5, a su vez, se venden luego de segunda mano, Sony no necesitará fabricar más videojuegos y nos ahorraremos todos esa contaminación. Y este ejemplo es extrapolable a todos los casos, incluso a las bolsas de plástico, porque cada bolsa y cada objeto cuentan.

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