TÚ DÍA IDEAL: ¿Y SI ESTUVIERAS MÁS CERCA DE ÉL DE LO QUE CREES?

Uno de los verbos que más empleamos los seres humanos es el de posponer. Nos pasamos la vida posponiendo cosas, especialmente, nuestra vida ideal o felicidad. Constantemente nos mandamos mensajes como “cuando tenga mi propia casa seré feliz”, “cuando compre ese móvil seré feliz”, “cuando encuentre un trabajo mejor llevaré la vida de mis sueños”, “cuando gane más dinero podré tener la vida que quiero”, etc. El problema es que pocas veces nos paramos a reflexionar sobre cual es la vida que realmente queremos, cual es la vida de nuestros sueños de la que tanto hablamos, y muchas veces nos dejamos llevar por los estímulos consumistas y creemos que esa vida ideal o esa felicidad llegará cuando compremos “x” objeto porque en la tele nos han dicho que con eso seremos felices. El hecho de que tanto las personas que ganan mil euros como las que ganan dos mil o diez mil vivan mandándose esos mensajes igual nos hace reflexionar sobre el hecho de que puede que el dinero no sea el principal problema. El problema es que normalmente, después de ese objeto que iba a darnos la felicidad suele venir otro, y otro, y otro. Nos adaptamos rápidamente a los objetos que realmente queríamos antes de tenerlos y cuando llevamos unos meses con ellos muchas veces han perdido todo su significado (se denomina adaptación hedónica). ¿Y si nos paramos a pensar durante media hora qué es lo que realmente queremos y cómo de lejos estamos de esa situación, cómo sería nuestro día ideal de verdad? Puede que nos llevemos alguna sorpresa.

Hace unos meses escuché la “Parábola del pescador” en el podscat de Jaír (os lo recomiendo mucho porque tiene muchas reflexiones interesantes como esta) y fue una parábola que me dejó pensando un rato grande. Justo ayer, en este curso sobre finanzas que estoy haciendo, volvió a aparecer y hoy quería hablaros de ella y del ejercicio que se proponía en el curso. La parábola creo que tiene como origen un cuento de Paulo Coelho y el texto lo he copiado de este enlace.

” Un Empresario estaba en el muelle de un pueblo costero cuando llegó un bote pequeño con un solo pescador. Dentro del bote había varios atunes amarillos de buen tamaño.El empresario elogió al pescador por la calidad del pescado y le preguntó cuánto tiempo le había tomado pescarlos.

El pescador respondió que solo un poco de tiempo.El Empresario luego le preguntó por que no permanecía más tiempo y sacaba más pescado.El pescador le dijo que tenía lo suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de su familia.

El Empresario luego preguntó,¿pero qué hace usted con el resto de su tiempo.El pescador dijo, ” duermo hasta tarde, pesco un poco, juego con mis hijos, hago siestas con mi esposa María, me voy todas las noches al pueblo donde tomo ron y toco guitarra con mis amigos “.

Tengo una vida completa y ocupada.El Empresario replicó: Yo soy un MBA de Harvard y podría ayudarte. Deberías gastar más tiempo en la pesca y con los ingresos comprar un bote más grande, con los ingresos del bote más grande podrias comprar varios botes, eventualmente tendrías una flota de botes pesqueros.

En vez de vender el pescado a un intermediario lo podrías hacer directamente a un procesador de pescado, eventualmente abrir tu propio procesador de pescado.Deberías controlar la producción, el procesamiento y la distribución. Deberías salir de este “pobre” pueblo e irte a la ciudad, luego a la capital y eventualmente al exterior, donde manejarías tu empresa en gran expansión.

El pescador preguntó, pero cuánto tiempo tarda todo eso? A lo cual respondió el empresario “entre 15 y 20 años”¿ Y luego qué ?El empresario se ríe y dijo ” que esa era la mejor parte”.Cuando llegue la hora deberías anunciar un I. P.O. ( Oferta Inicial de Acciones ) y vender las acciones en oferta al público.Te volverás rico, tendrás millones”.” Millones….¿y luego que?Dijo el Empresario: ” Luego te puedes retirar y vivir en este pueblo, levantarte tarde, pescar unas horas, jugar con sus nietos, dormir la siesta con tu mujer y salir al atardecer con los amigos a beber unas cervezas y a tocar la guitarra’.”

Creo que es fácil que nos quedemos con la misma cara de tontos con la que probablemente se quedó el empresario al darse cuenta de que el pescador ya tenía todo eso. Y ahora es nuestro turno: ¿qué haríamos si tuviésemos 10 millones en el banco y pudiésemos dedicar el día a lo que quisiéramos? Os animo a coger una hoja, reservar media hora y cuando tengáis esas dos cosas, seguir leyendo:

Lo que Antonio (el autor del curso) nos recomienda es hacer una tabla, o una lista dividida en tres bloques: tener, ser y hacer.

Por ejemplo, con respecto a mí persona, mi día perfecto sería el siguiente:

Mi día perfecto comenzaría en mi casa con el amanecer, o algo antes, a ser posible a las 6 de la mañana, un rato antes de que el resto de personas se levanten y el ruido empiece a invadir el mundo para poder empezar el día rodeada de paz y tranquilidad. Lo haría sin alarmas, simplemente adaptando mi reloj biológico a esa hora porque odio que me despierte una alarma. Después meditaría unos minutos, haría una rato de yoga o de ejercicio, daría un paseo por la playa o la naturaleza y desayunaría un mega desayuno lleno de frutas frescas, frutos secos y semillas. Después de eso dedicaría la mañana a leer, aprender, experimentar y compartir lo que sé y voy descubriendo sobre minimalismo y ecología aquí y en las redes sociales. Buscaría nuevos cambios que puedo implementar en mi vida para ser más respetuosa con el planeta y a las dos comería algo rico y nutritivo y la tarde la dedicaría a formarme en algo que me interese en ese momento, a mis hobbies como pintar o leer en el aire libre si hace bueno y a hacer vida social y ver a las personas que quiero y con las que quiero gastar tiempo. Eso y si es verano tomarme un helado de chocolate y si es invierno un chocolate calentito. Finalmente cenaría sobre las 8 algo nutritivo y rico (o una pizza jajaja) vería una serie o una película en versión original para practicar otros idiomas o una charla interesante sobre algún tema que me atraiga, me metería en la cama, leería un ratito una buena novela negra, meditaría otros diez minutos y a dormir.

Esto sería un día normal y corriente. Mi vida ideal también incluiría viajes y escapadas y a ser posible la posibilidad de vivir donde yo quiera y vivir en distintas ciudades de España y distintos países del mundo.

Ese sería mi día perfecto. Si me paro a analizar mis días actuales y veo lo que soy, lo que tengo y lo que hago,podría comprobar cuanto dista de mi día ideal.

¿Qué no aparece?

No aparece el móvil, en mi día ideal ni siquiera existiría o estaría olvidado en un cajón de la mesita para consultarlo una vez al día por si alguien ha llamado, tampoco aparece una casa enorme, ni un cochazo, ni tener un montón de objetos, ni mucha ropa ni accesorios, ni la última colonia de moda, etc.

En mi día ideal no aparece ninguna de las cosas que la televisión y la publicidad me venden como grandes fuentes generadoras de felicidad.

¿Qué aparece?

  • Lo que ya tengo: tengo libertad de horarios que yo he distribuido con franjas fijas pero nada me impide estudiar desde las 6 de la mañana hasta las 2 de la tarde 8 horas del tirón y luego ser libre (me lo impide mi salud mental pero en este caso nos referimos a personas que nos impongan un horario). Ya me despierto sin alarmas salvo los días que tengo que ir a ver al preparador y cojo un bus a las 8:50, aunque también podría hacerlo porque tengo un reloj biológico que es como un reloj suizo y se despierta siempre a las 7:25 y los días que pongo una alarma antes de esa hora, se despierta 5 o 10 minutos antes, pocas son las veces que me despierta la alarma. Tengo mi super desayuno que es uno de mis momentos favoritos del día y que es tan imprescindible que incluso cuando viajo me aseguro de llevar parte conmigo y la otra parte comprarla al llegar. Ya puedo pasear por la naturaleza y cada intento ser más respetuosa con ella. Tengo también unas horas al día que puedo dedicar a todas las actividades que he mencionado más arriba. Ahora mismo estoy bastante centrada con el inglés que es algo que estoy aprendiendo porque quiero (aunque con un examen a la vista para meter algo de presión) y que puedo permitirme a día de hoy pagar las clases de speaking y resto de herramientas que utilizo para estudiar y practicar de modo auto didacta. También puedo sacar un pequeño rato a la semana para el blog aunque me gustaría que fuese más. También tengo el helado o el chocolate caliente (no todos los días pero sí una vez a la semana si quiero). También puedo invertir en formación que me interesa como el curso de finanzas del que he sacado este ejercicio. También tengo mi serie en versión original o mi novela negra. Y tengo un ordenador y una conexión a internet que me permite hacer todo eso. También como y ceno siempre mis cosas favoritas y puedo comer un día fuera todas las semanas comida que me da más pereza elaborar como el sushi. También tengo unos pequeños ingresos que bien administrados me permiten pagarme todo esto sin tener que pedir dinero a mis padres.
  • Lo que no tengo pero no me costaría dinero: levantarme primero y poder meditar. Ser más productiva en mis horas de estudio y tener más tiempo libre para las actividades mencionadas como el blog o investigar sobre ecología y para lo que no tengo tanto tiempo como me gustaría.
  • Lo que no tengo y requiere dinero: mi casa, para ser independiente y para poder madrugar y hacer yoga y ejercicio. Ahora mismo no puedo hacerlo porque el suelo de mi habitación cruje y hace ruido y despertaría a las personas que viven conmigo por lo que tendría que cambiar mi suelo o independizarme. Lo de independizarme también me vendría bien para vivir cerca del mar y de las personas con las que quiero gastar mi tiempo porque en mi pueblo no está ninguna de ellas. Trabajar por placer y pocas horas al día y poder financiar todo lo anterior.

No tengo todavía mi día ideal pero ya tengo gran parte del mismo y otra parte podría conseguirla con unos pequeños ajustes.

¿Cuál es la moraleja del ejercicio? Que cuando lo hagamos sabremos en que merece la pena invertir nuestro tiempo y dinero y en que no merece la pena hacerlo. A mí no me merece la pena invertir mi dinero en el último móvil o en un coche pero sí en un portatil para poder estudiar online y mantener este blog o en cursos para formarme. Cada persona es un mundo y tenemos que descubrir que es aquello que realmente nos hace felices e invertir nuestros recursos en ello y no en lo que la sociedad nos vende como la auténtica felicidad porque puede que esa no sea nuestra felicidad.

¿Habéis hecho el ejercicio? ¿Estáis más cerca de lo que pensabais?

8 pensamientos en “TÚ DÍA IDEAL: ¿Y SI ESTUVIERAS MÁS CERCA DE ÉL DE LO QUE CREES?

  1. Excelente Post!, tu entrada me pareció muy reveladora, inclusive hice el ejercicio y también me doy cuenta que muchas de las cosas que pertenecen a mi vida ideal ya las tengo, y lo otro es facilmente alcanzable con un buen plan voluntad y trabajo. muchas gracias por compartir. un abrazo!

    1. Hola Paula!
      Eso me pasó a mí. Antes de hacer el ejercicio pensaba que no iba a tener ya casi nada de mi día ideal y cuando lo hice descubrí que la un poco más de la mitad ya lo tenía y otra parte era fácil de conseguir.
      Me alegro mucho de que te gustase.
      Un beso =)

  2. Ey! Aquí Jaír, de efectivida. Muy buen post (gracias por la mención, es un honor). Me ha encantado la aplicación super práctica de la parábola del pescador. Gracias por compartir parte de tu vida, y aprovecho para darte la enhorabuena, porque tienes bastantes rutinas envidiables. Sin duda, un buen ejercicio a realizar. Saludos desde Gran Canaria!

    1. Hola Jaír!
      De nada, para mi fue genial descubrir la parabola y lo hice con tu podcast así que mil gracias a ti.
      Me pareció super útil como la aplicaba el chico y es un ejercicio muy revelador. Y las rutinas es todo ponerse y ver qué es lo mejor para nosotros =)

  3. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. La felicidad no depende de lo que tengamos, ni siquiera de las personas que nos rodean, porque lamentablemente, Las personas nos pueden fallar o faltar, y aunque sea duro, aun asi debemos de seguir luchando por ser felices. Por eso la felIcidad no depende de lo que tengamos ni de lo que nos rodea, sino de nuestro interior. Un ejercicio muy bueNo es trabajar la mente a tener sieMpre pEnsamientos positivos, es algo muy dificil, pEro se puede conseguir : )

    1. Hola Arabella!
      Muy de acuerdo con lo que dices y yo añadiría que no podemos hacer que nuestra felicidad dependa de ninguna persona porque no podemos echar sobre ninguna persona esa carga. Y sí, he leído bastante sobre pensamiento positivo y la verdad es que he descubierto cosas muy interesantes y que cuando las lees parecen de sentido común pero no te habías parado a reflexionarlas hasta ese momento.
      Un beso =)

  4. La verdad es que me ha encantado como lo planteas, es verdad que para mí esto no es nuevo. Las monjas de mi cole me hicieron este ejercicio y además me contaron la misma parabola.
    Yo todavia estoy en proceso de como quiero que sea mi dia ideal, pero ya me Voy dando cuenta de cosas que quiero 😘😘😘😘😘😘😘 (aunque a veces lo hago metiendome en cosas que no quiero y dandome cuenta del error)
    Un beso

    1. Si? Pues yo la descubrí el año pasado y la verdad es que me parece algo muy útil para enseñar en los colegios así que un aplauso para tus monjas.
      jajaja esto es todo cuestión de probar, fallar, corregir, etc. A veces creemos que nos hace feliz algo hasta que lo probamos y vemos que no.
      Un beso =)

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